Fecha actual Mié Ago 21, 2019 4:40 pm

Todos los horarios son UTC + 1 hora




Nuevo tema Responder al tema  [ 10 mensajes ] 
Autor Mensaje
NotaPublicado: Vie Ago 17, 2012 9:06 am 
Desconectado
Generaloberst
Generaloberst
Avatar de Usuario

Registrado: Mar Ene 19, 2010 3:20 pm
Mensajes: 8363
El cabo 1º Luis Foyé Canejo sirvió en la 3ª Cía. de la I Bandera de la Legión Española de Voluntarios.

El 26 de enero de 1944 se le concedió la Cruz de Hierro de 2ª clase, según lista 53 (7) del Bundesarchiv de Koblenz.

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagen
-"A donde lleva esta carretera??"
-"A la gloria" respondió el soldado...


Última edición por parsifal el Jue Ago 01, 2013 6:19 am, editado 1 vez en total

Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto:
NotaPublicado: Mié Jul 31, 2013 5:53 pm 
Desconectado
Hauptmann
Hauptmann
Avatar de Usuario

Registrado: Lun Dic 31, 2012 12:19 pm
Mensajes: 564
Ubicación: Madrid
[center]Imagen[/center]

Luis Foyé Canejo años más tarde de su vuelta de la Campaña de Rusia luciendo sus condecoraciones con el uniforme de la Compañía Transatlántica española. Entre las condecoraciones podemos distinguir la EKII, la española de la Campaña de Rusia, la anti-bolchevique y dos placas de herido, amén de otras condecoraciones españolas)

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagen

"Que no es por desafío, sino para dar fé de que aún seguimos aquí"


Última edición por BALER el Vie Oct 02, 2015 7:54 pm, editado 3 veces en total

Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto:
NotaPublicado: Mié Jul 31, 2013 5:54 pm 
Desconectado
Hauptmann
Hauptmann
Avatar de Usuario

Registrado: Lun Dic 31, 2012 12:19 pm
Mensajes: 564
Ubicación: Madrid
[center]Imagen[/center]

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagen

"Que no es por desafío, sino para dar fé de que aún seguimos aquí"


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto:
NotaPublicado: Mié Jul 31, 2013 6:02 pm 
Desconectado
Hauptmann
Hauptmann
Avatar de Usuario

Registrado: Lun Dic 31, 2012 12:19 pm
Mensajes: 564
Ubicación: Madrid
[center]FALLECE EN TENERIFE EL CAPITÁN DEL TRASATLÁNTICO “BEGOÑA”
RECUERDOS DEL PASADO V. AÑO 1969[/center]
.

Manuel Marrero Álvarez (*)

El 20 de junio de 1969, muy temprano, llega a Santa Cruz de Tenerife la turbonave “Begoña”, cumpliendo su tradicional itinerario de línea regular procedente de América, con 138 pasajeros para este puerto, 780 en tránsito y una dotación compuesta de 204 tripulantes. En total, 1.112 personas a bordo. Su silueta comenzó a vislumbrarse en la lejanía del sur de la isla, pasada las cinco de la mañana y según se aproximaba a puerto, su alumbrado resplandecía y se distinguían sus tradicionales colores, chimenea y casco negro, con el resto pintado en blanco, sobresaliendo el intenso azul de las fundas de sus botes salvavidas.

El buque toma práctico en el antepuerto y se adentra en la dársena, avanzando lentamente hasta la sección quinta del muelle Sur, donde a la voz de “fondo”, ordenada desde el puente de mando al oficial de proa, echa al mar el ancla con seis grilletes de cadena para iniciar el reviro y posterior atraque unos minutos más tarde, en la mencionada sección. El barco tiende a escorarse ligeramente a estribor debido a su poco lastre y porque en las cubiertas de esa banda, la casi totalidad de los pasajeros se arremolinan a pesar de la hora temprana, intentando los destinados a Tenerife reconocer a sus familiares y amigos que acuden al muelle a recibirlos, tras muchos años de ausencia en Venezuela y los de tránsito, por ser los primeros en querer desembarcar y aprovechar al máximo para recorrer la ciudad, durante la corta estancia del buque en puerto. Al propio tiempo, los empleados de CEPSA y de la Junta de Obras del Puerto, preparan en tierra sus mangueras para el inmediato suministro de combustible y aguada.

El “Begoña” junto a su hermano casi gemelo “Montserrat”, adquiridos en Italia a mediados del año 1957 con motivo del incremento de la emigración española a Venezuela, fueron unos barcos extraordinariamente populares y dejaron un recuerdo imborrable en los miles de isleños que viajaron en ellos, formando un vínculo entrañable en la vida marinera de este puerto, efectuando escalas regularmente y de forma continuada hasta el final de sus días de mar, unos tres lustros más tarde. Pertenecían a la flota de la centenaria Compañía Trasatlántica Española y estaban adscritos al servicio de pasajeros, Southampton, Norte de España, Centro América y Antillas Británicas.

Una vez amarrado el buque al muelle, una ambulancia de Cruz Roja se coloca a pie de escala con el fin de transportar hasta el hospital a un viajero enfermo. El paciente no es otro que el capitán de la nave, Luis Foyé Canejo, cuyos médicos de a bordo han dictaminado, ante su grave estado, desembarcarlo con urgencia en este puerto de Santa Cruz de Tenerife para su reconocimiento y tratamiento en tierra, siendo trasladado e internado en la Clínica Zerolo de la capital. Asume el mando el primer oficial José González Conde y una vez efectuadas las operaciones de desembarque y embarque de pasajeros y aprovisionamiento, el buque reanuda su navegación a las 13 horas del mismo día, zarpando con destino al puerto gallego de Vigo y al de Southampton en el sur de Inglaterra.

Tras varias intervenciones quirúrgicas, los facultativos nada pudieron hacer por salvar la vida de este prestigioso y joven capitán, falleciendo once días más tarde de su desembarque, el 31 del mismo mes, a la temprana edad de 45 años, causando sorpresa y profundo dolor en la familia Trasatlántica por lo inesperado, dada la excelente salud de la que aparentemente gozaba el Sr. Foyé. También en esta capital tuvo gran repercusión su muerte, debido a la cantidad de canarios que viajaron en los buques mandados por él, especialmente en su última etapa del “Begoña”, o cuando desempeñaba el cargo de primer oficial en otros barcos, dejando siempre el mejor de los recuerdos debido a su amabilidad y exquisita atención a bordo. Las muestras de dolor quedaron patentes en las manifestaciones de condolencia recibidas en las oficinas de los agentes-consignatarios de la Compañía en Tenerife, Sres. La Roche.

El puerto tinerfeño y sus gentes, que tantas veces visitó y del cual decía cada vez que su buque atracaba en sus singladuras de y para América, que era un placer llegar a él por las buenas condiciones técnicas del mismo y las facilidades que siempre encontraba su barco en todas las operaciones relacionadas con la escala, rememora con nostalgia al ilustre marino y amigo Luis Foyé, que en ocasiones comentaba; “no concibo atracar en Tenerife y no bajar a tierra, a sentarme un rato en el bar Atlántico y contemplar a mí barco y al mar frente a mí, mientras saboreo una taza de café o una jarra de cerveza”. Naturalmente se refería al bar restaurante situado a la salida del muelle, en los bajos del edificio del Real Casino de Santa Cruz, tan popular entre la gente de la mar y los barcos, pero que en los tiempos actuales sería harto complicado llevar a cabo esa visión, por las dificultades que presenta la edificación que “plantaron” las autoridades municipales, justo enfrente del citado bar.

Pero a pesar de las bondades del capitán Foyé, éste era un hombre de carácter, introvertido y muy difícil verlo reír, aunque para los que compartieron con él momentos de trabajo y amistad, justificaban su extraña personalidad como producto de su difícil y escalofriante pasado de juventud. Y es que con apenas 17 años, se alistó en la 3ª Compañía de la 1ª Bandera de la Legión Española de Voluntarios y en los años 1941 a 1943 con el grado de cabo 1º, combatió junto al ejército alemán en la Segunda Guerra Mundial con la División Azul. Vivió y luchó por sus ideales, asumiendo en todo momento que cada uno es dueño de sus actos y que el camino elegido había sido el correcto acorde a sus principios.

Estas causas influyeron sin duda a forjar un hombre enérgico y de grandes convicciones, llevando siempre consigo las ideas de la disciplina que adquirió en esa primera etapa de su vida. Tuvo enemigos ¡quién no!, algunos contrarios a sus ideas, que él jamás exteriorizó; otros por sentimientos de envidia, pero quienes le conocimos personalmente, sabemos que fue un hombre respetuoso con todos; con sus superiores y con sus subalternos, aceptando con educación y máxima deferencia aquellas personas con opiniones e ideas diferentes a las suyas. Dicen que fue un hombre autoritario y no es verdad; más bien era tímido y reservado, exigiendo, eso sí, el máximo respeto a su intimidad.

Por sus acciones en el frente de batalla, lucían en su pecho varias condecoraciones y era sin duda, el Capitán de Trasatlántica de la época que ostentaba más distinciones y honores, aunque prácticamente todos conseguidos por méritos de guerra, durante su servicio en la División Azul; entre otros, la Cruz de Hierro de segunda clase que le fue concedida el 26 de enero de 1944. Gustaba salir a tierra de uniforme, donde prendían los pasadores reflejando tales símbolos, causando admiración en la gente de la calle, al observar un marino mercante tan condecorado. Como consecuencia de ello, también entre muchos de sus compañeros oficiales y subalternos, donde creo que se encontraba el grupo de los envidiosos, era conocido como el “Capitán medallas”.

Rendía pleitesía a sus pocos amigos y nadie podía negarle su alta profesionalidad, rectitud y el orgullo que sentía por ser capitán de la Compañía Trasatlántica Española, aunque su gran personalidad le hiciera llevar a rajatabla aquello que le confiere la ley, de que durante la navegación le dan tal poder de mando, que nadie a bordo está por encima del capitán, convirtiéndose en “primero después de Dios” según expresión sajona.

Su primera responsabilidad como capitán la ejerció en el carguero “Ruiseñada”, pero él se oponía a que lo calificaran de tal manera porque decía, no era lo mismo mandar un carguero, “que estar al mando de un buque de carga de la Trasatlántica Española”, con un nombre ilustre que honraba al que fuera presidente de la naviera, conde de Ruiseñada, biznieto del marqués de Comillas y fundador de la Compañía. Por ello, mientras fue capitán de dicho barco, al que mantenía con una imagen impoluta, impuso la obligación a todos los oficiales, usar el uniforme reglamentario en todo momento y en especial las horas del comedor, tal como se hacía en los buques de pasaje, a pesar de que en el resto de la flota de carga de la Compañía, no fuera obligatorio.

Asimismo, igual que siempre se hizo en la centenaria naviera, no permitía al personal del puente de mando, sentarse en momento alguno durante la guardia, debiendo permanecer en pié durante las cuatro horas de servicio. Como anécdota, cabe contar que estando de Primer Oficial en el “Satrústegui” bajo el mando del capitán Jaume, éste hizo subir al puente un taburete, para que en su guardia descansara de vez en cuando, toda vez que padecía grandes dolores en una de sus piernas, como consecuencia de las heridas sufridas en la guerra por la explosión de una bomba. No solo rechazó el mismo, sino que lo hizo retirar del puente inmediatamente.

El “Ruiseñada” era un buque de 5.135 toneladas de peso muerto, 106 metros de eslora y servía la línea Mediterráneo-Centro América, con escalas en Tenerife en su viaje de retorno. Disponía de camarotes para alojar hasta 12 pasajeros, que con frecuencia se ocupaban en su totalidad. Todavía recordamos las comidas que teníamos en el desaparecido restaurante “La Riviera”, después de la obligada visita a mediodía al comandante de Marina, donde el maítre Santiago Domínguez, mostraba su admiración por la personalidad del capitán, aunque nosotros siempre pensamos, que tal vez fuera, por las condecoraciones que lucía en su flamante uniforme.

En el viaje extraordinario que el “Montserrat” realizó a Australia a mediados del mes de mayo de 1959 con su capacidad al completo de pasajeros vascos y griegos, el buque tuvo una travesía muy aciaga en el viaje de ida, motivado por algunas averías en su sistema de propulsión y un motín a bordo originado por los pasajeros griegos, afortunadamente sofocado por la tripulación con la inestimable ayuda de los 170 pasajeros vascos. El barco lo mandaba el capitán Jaume y llevaba de primer oficial a nuestro protagonista Luis Foyé. Asimismo, en su vuelta a España, cuando navegaba por el Océano Indico, a una 600 millas al sur de la Isla de Socotora, el viaje se convirtió en odisea, al recibir una llamada de auxilio del buque italiano “Avior” con 21 tripulantes, que sufría una vía de agua y se encontraba en peligro de hundirse.

En medio de un fuerte temporal del sudoeste, el “Montserrat” luchó durante cuatro días contra las inclemencias del tiempo, salvando finalmente a la totalidad de la tripulación, en tanto que el buque italiano desaparecía bajo las aguas poco más tarde. El capitán Jaume y los tripulantes que intervinieron en el salvamento, fueron condecorados con la Cruz del Mérito Naval de primera clase con distintivo rojo, mientras que el Sr. Foyé, que no participó en la operación por recomendación expresa del capitán debido a sus problemas físicos y a pesar de sus deseos de contribuir en el rescate, fue el único oficial de puente que no entró en el grupo de tales condecoraciones.

Su ingreso en la Compañía Trasatlántica Española se había producido el año 1953 con ocasión de la entrada en servicio de los buques mixtos “Guadalupe” y “Covadonga”, de 14.800 toneladas, construidos en Bilbao para cubrir el servicio Norte de España-Costa Este de Estados Unidos. Acababa de cumplir 29 años y lo hizo como tercer oficial del primero de ellos, permaneciendo en la naviera hasta su fallecimiento, 16 años más tarde.

Sus restos mortales embalsamados estuvieron depositados durante cuatro días en esta capital, hasta la llegada el 4 de agosto de la motonave “Satrústegui” en su regreso de América, al mando, una vez más, del capitán Rafael Jaume, que fuera su entrañable amigo y al que tuvo de primer oficial durante muchos años, tanto en la citada motonave como en el buque “Montserrat”. Nos consta que Luis Foyé profesaba auténtica admiración, amistad y respeto al capitán Jaume, considerándole su mejor amigo en la Compañía. La salida del barco se produjo a la una de la mañana, hora triste como el ambiente que se respiraba en el desatraque, ondeando la bandera del buque a media asta, tanto a la salida de este puerto, como la llegada a Cádiz y destino final en Barcelona.

Y en aquella hora intempestiva de la medianoche, desde la explanada del muelle Sur, contemplábamos la partida del buque y despedíamos los restos mortales de un hombre de honor como fue el capitán Foyé, quien tantas veces nos correspondió en vida, con su afectuoso saludo, gorra en mano, desde el Puente de Mando de su buque. Murió el capitán y amigo, aunque sólo esto último afectaba nuestros sentimientos, porque su mando fue reemplazado al instante; “a rey muerto, rey puesto”. Pero el amigo que ahora nos deja para siempre es algo diferente; es irremplazable y solo podemos lamentar y llorar su muerte. Por ello, en la soledad de la noche y la tristeza del momento, venían a nuestra mente algunas estrofas y la voz melódica del gran Alberto Cortez…

[center]Cuando un amigo se va / queda un espacio vacío / que no lo puede llenar / la llegada de otro amigo…
Cuando un amigo se va / se queda un árbol caído / que ya no vuelve a brotar / porque el viento lo ha vencido…[/center]

En la Real Basílica Nuestra Señora de la Merced, de la ciudad de Barcelona, se celebró una misa solemne oficiada por el párroco del templo, reverendo Lorenzo Castells, a la que asistieron, además de sus padres, hijos y hermana, directivos de Trasatlántica y numerosos capitanes y oficiales de buques surtos en el puerto. En la ceremonia, el oficiante se refirió al fallecido diciendo, como “además de su impecable caballerosidad, su notable cultura y su bien probado patriotismo, era un profundo creyente que ante la inmensidad de todos los mares, bajo la cúpula azul de todos los firmamentos, supo elevar su mirada a la altura con la fe de los convencidos y con la devoción de los limpios de corazón”.

Poco tiempo más tarde, recibimos una carta manuscrita de su hermana Maribel, desde Barcelona, en la que entre otras cosas nos decía: Querido amigo Manuel: El motivo de estas líneas, es para enviarte unos recordatorios de los funerales de mi muy querido hermano Luis (q.e.p.d.) que sé, erais buenos amigos y que fuiste a visitarle durante su estancia en la clínica, cuyo detalle te lo agradezco mucho, etc. etc. Recibe afectuosos saludos de, Maribel Foyé”.

(*) Delegado de Compañía Trasatlántica Española en Canarias (1984-1993). Miembro de la Academia Canaria de Ciencias de la Navegación.
Fotos: Archivos de Rafael Jaume Romaguera, Manuel Marrero Álvarez y Juan Carlos Díaz Lorenzo,[/center]

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagen

"Que no es por desafío, sino para dar fé de que aún seguimos aquí"


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto:
NotaPublicado: Mar Jul 14, 2015 11:13 pm 
Desconectado
Oberst
Oberst

Registrado: Jue Mar 26, 2009 10:53 pm
Mensajes: 1698
Adjunto el enlace donde se puede ver este artículo y la foto del captán Foyé con sus medallas

http://eldia.es/laprensa/wp-content/upl ... prensa.pdf

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagen


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto:
NotaPublicado: Mié Jul 15, 2015 6:56 pm 
Desconectado
Generaloberst
Generaloberst
Avatar de Usuario

Registrado: Jue Sep 10, 2009 5:02 pm
Mensajes: 7743
BALER escribió:
[center]Imagen[/center]

Luis Foyé Canejo años más tarde de su vuelta de la Campaña de Rusia luciendo sus condecoraciones con el uniforme de la Compañía Transatlántica española. Entre las condecoraciones podemos distinguir la EKII, la española de la Campaña de Rusia, la anti-bolchevique y dos placas de herido, amén de otras condecoraciones españolas)


Imagen

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagen

"Ante Dios nunca seras heroe anonimo" de la Ordenanza del Requete


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto:
NotaPublicado: Mié Jul 15, 2015 7:00 pm 
Desconectado
Generaloberst
Generaloberst
Avatar de Usuario

Registrado: Jue Sep 10, 2009 5:02 pm
Mensajes: 7743
BALER escribió:
[center]Imagen[/center]


Imagen

El primero a la derecha Luis Poyet.

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagen

"Ante Dios nunca seras heroe anonimo" de la Ordenanza del Requete


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto:
NotaPublicado: Mié Jul 15, 2015 7:02 pm 
Desconectado
Generaloberst
Generaloberst
Avatar de Usuario

Registrado: Jue Sep 10, 2009 5:02 pm
Mensajes: 7743
Imagen

Luis Foye con sus pasadores, primero a la derecha de Primer Oficial con titulo de Capitan.

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagen

"Ante Dios nunca seras heroe anonimo" de la Ordenanza del Requete


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto:
NotaPublicado: Mié Jul 15, 2015 7:05 pm 
Desconectado
Generaloberst
Generaloberst
Avatar de Usuario

Registrado: Jue Sep 10, 2009 5:02 pm
Mensajes: 7743
Falleció muy joven, fue desembarcado en Tenerife.-

Imagen

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagen

"Ante Dios nunca seras heroe anonimo" de la Ordenanza del Requete


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
NotaPublicado: Sab Feb 16, 2019 1:59 pm 
Desconectado
Oberst
Oberst

Registrado: Jue Feb 08, 2018 8:36 am
Mensajes: 1442
Imagen


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
Nuevo tema Responder al tema  [ 10 mensajes ] 

Todos los horarios son UTC + 1 hora


¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 2 invitados


No puedes abrir nuevos temas en este Foro
No puedes responder a temas en este Foro
No puedes editar tus mensajes en este Foro
No puedes borrar tus mensajes en este Foro
No puedes enviar adjuntos en este Foro

Buscar:
Saltar a:  

Páginas Amigas

Hermandad Nacional División Azul    GALLAND BOOKS - Tu librería on-line de confianza   A.D.A.R.H - Agrupación Capitán Urbano  Hermandad de Combatientes de la División Azul de Barcelona  Wehrmachtbericht  Augusto Ferrer-Dalmau

Desarrollado por phpBB® Forum Software © phpBB Group
Traducción al español por Huan Manwë para phpBB España