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NotaPublicado: Lun Dic 03, 2018 12:44 am 
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Soldados de defensa antiaerea junto a un aquipo de megafonía ultima generación Ivan10S. Riete de la trompetilla del abuelo..

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“Las guerras no acaban hasta que no se entierra el último de los caídos”.


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NotaPublicado: Lun Dic 03, 2018 12:48 am 
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El 8 de mayo de 1945 se celebraba en Moscú el Desfile por la Victoria contra el Fascismo y Stalin presidió una gran recepción en los salones del Kremlin para todas las delegaciones extranjeras invitadas y a la prensa.
Entre los invitados especiales con los que el jefe de estado brindó por la victoria, resaltaban monarcas de la Iglesia Ortodoxa Rusa, algunos exhibiendo sobre sus sotanas condecoraciones estatales por su servicio durante la contienda, lo que resaltaba con sus tradicionales largas barbas y los hábitos de la orden orladas de dorado.
Era conocido que Stalin en el pasado reprimió a la iglesia con extrema dureza, incluyendo a no pocos sacerdotes que fueron muertos o detenidos bajo reales o falsas acusaciones de oponerse al nuevo sistema, pero la agresión fascista del 22 de junio de 1941 trastocaría esa situación.
Los nazis a medida que se adentraban en territorio soviético esperaban tener como aliados naturales a los “Popes”, o curas ortodoxos en las aldeas y ciudades de quienes pensaban llamarían a sus feligreses a unirse a los invasores contra el comunismo, ya que consideraban que conservarían el antagonismo al poder soviético ateo.
Pero quedaron frustrados cuando en muchas ocasiones desde las iglesias semi destruidas o algunas cerradas desde el inicio de la Revolución, los clérigos emulaban con los comisarios políticos y dirigentes comunistas en exhortar al pueblo a tomar las armas contra el invasor.
Era el llamado a defender “la sagrada tierra rusa” lo que unía al pueblo por encima de ideologías y creencias, algo que se repetíó casi 150 años después de la resistencia rusa a la invasión napoleónica, que supuestamente venía a liberar a los campesinos rusos del vasallaje de la autocracia zarista.
En el peor momento para la URSS en el duro invierno de 1941, con las divisiones alemanas a las puertas de Moscú, las iglesias redoblaron las campanas llamando al combate y los sacerdotes bendecían a los soldados antes de partir al campo de batalla.
Esa realidad hizo que posteriormente Stalin se reuniera con los metropolitas Serguéi Starogorodski, Alexéi Simanski y Nikolái Yarushévich en el Kremlin para restablecer el Santo Sínodo de Moscú y el patriarcado. Además se le permitió asistir dentro del ejército como capellanes a sus feligreses y bendecir a las banderas de combates de las unidades.
También la Iglesia colaboró con el gobierno soviético haciendo colectas de dinero para la fabricación de armas, tanques, cañones, etcétera. Clérigos combatieron contra el enemigo y muchos ofrendaron sus vidas heroicamente junto a comunistas y creyentes.

Por Jorge Wejebe Cobo

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“Las guerras no acaban hasta que no se entierra el último de los caídos”.


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NotaPublicado: Lun Dic 03, 2018 1:07 am 
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El 26 de junio de 1941 el capitán Nikolái Gastello se convirtió el primer piloto soviético en realizar el 'táran de fuego' (estilo 'kamikaze'), guiando su avión en llamas hacia un convoy mecanizado del enemigo. (Pintura)

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Kamikazes soviéticos

La Vanguardia (1ª edición)30 Jun 2016GONZALO ARAGONÉS Moscú. Corresponsal

El avión está en llamas. Sin salida. ¿Así va a terminar mi vida? ¿Saltar en paracaídas y caer en territorio ocupado por el enemigo, resignándome a una vergonzosa cautividad? No, eso no es una opción”. Así relataba en 1941 el periódico Pravda uno de los primeros actos heroicos en la Gran Guerra Patria, como se conoce aquí la parte que les tocó de la Segunda Guerra Mundial. Ponía palabras en la cabeza del capitán Nikolái Gastello, a los mandos de uno de los bombarderos que intentaban frenar el avance de los tanques nazis sobre Minsk. Sin posibilidad de salvación, Gastello decidió lanzar su DB-3F contra las tropas enemigas. Ejecutó por propia iniciativa un “tarán de fuego”, una maniobra que luego los japoneses sistematizaron creando divisiones específicas de kamikazes. Estos días se recuerda en Moscú que han pasado 75 años de su hazaña. La propaganda de esa guerra le convirtió en el primer héroe conocido a gran escala.
El 26 de junio de 1941 los pilotos Fiódor Vorobiov y Anatoli Ribas, cuyo avión volaba detrás del de Gastello, comunicaron al alto mando la muerte del capitán. Según su informe, la nave fue alcanzada y Gastello decidió sacrificar su vida lanzando el aparato contra el enemigo. La tripulación del avión la completaban los tenientes Anatoli Burdeniuk y Grigori Skorobogati y el sargento Alexéi Kalinin.
Adolf Hitler había puesto en marcha la operación Barbarroja, el plan para invadir la Unión Soviética, el 22 de junio de 1941. Desprevenido, el Ejército Rojo tuvo que ceder mucho terreno en poco tiempo. De hecho Minsk cayó en pocos días y en un mes la Wehrmacht se hizo con el control de Bielorrusia y las repúblicas bálticas, previamente ocupadas por el Ejército Rojo. Para infundir ánimo al país, la prensa soviética empezó a difundir el nombre de sus héroes. El 5 de julio la hazaña de Gastello llegó al Sovinformburó, la agencia de noticias soviética; al día siguiente la radio la daba a conocer a todo el país, y el 10 de julio ya estaba en el Pravda, publicación oficial del Partido Comunista.
Gastello, de 34 años, era un piloto experimentado, que ya había tomado parte en dos conflictos anteriores: en la batalla de Jaljin Gol contra los japoneses y su estado títere de Manchukúo, en 1939, y en la guerra de invierno contra Finlandia, en 1940.
Pero en la hazaña de Gastello hay algunos detalles que permanecen en la penumbra. No fue posible identificar ni los restos de los pilotos ni el fuselaje del avión. Ese día, los aviones soviéticos efectuaron más de 250 ataques cerca de Minsk. Además del avión de Gastello, las baterías alemanas alcanzaron otro avión soviético, que cayó a pocos kilómetros de distancia.
Tras la desintegración de la Unión Soviética, la versión oficial se puso en duda. Se publicaron varios documentos desclasificados del año 1951, cuando se exhumaron los restos y se hizo una tumba para Gastello y sus hombres donde se suponía que habían perecido. Pero en ese lugar se hallaron restos de un aviador que no pertenecía a esa tripulación, sino a la del segundo avión. Un artículo publicado en 1994 por el diario Izvestia sostenía que el primer gran héroe soviético de la Gran Guerra Patria no era Gastello, sino el capitán Alexánder Máslov.
Con el revuelo provocado, en 1996 el Gobierno del presidente Yeltsin reconoció a Máslov y a su tripulación como héroes de la Federación Rusa, aunque se evitó aclarar la situación.
La familia de Gastello defiende la versión oficial y asegura que las otras teorías son “falsedades”. Su nieto, que también se llama Nikolái Gastello, ha dicho a la prensa de Moscú que tras la maniobra y el ataque en picado contra la columna alemana no era posible que quedase ningún resto de los aviadores.
El de Gastello no fue, sin embargo, el primer tarán dirigido contra tierra. El primero de la historia lo puso en práctica en Jaljin Gol el comandante Mijaíl Yuyukin. Y en el frente oriental de la Segunda Guerra Mundial, el primer piloto soviético que lo llevó a cabo fue Piotr Chirkin, al oeste de Ucrania.
Durante la guerra contra la Alemania nazi los pilotos soviéticos ejecutaron en cientos de ocasiones estas maniobras desesperadas de último recurso. En cada una de ellas se decía que habían “repetido la proeza de Gastello”.
Se cumplen 75 años de la ‘proeza de Gastello’, el primer héroe soviético del Frente Oriental Sin posibilidades de salvación, el piloto lanzó su avión en llamas contra los invasores nazis

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Gran héroe. Monumento al piloto soviético Nikolái Gastello, considerado un héroe, junto a la carretera que une Minsk y Molodechno

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NotaPublicado: Lun Dic 03, 2018 1:29 am 
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Fotografía de uno de los mayores crimínales de guerra el ilustre asesino Iliá Ehrenburg, aquel que pedía matar a los alemanes en el vientre de sus madres y violar, violar, así como otras grande arengas.....

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“Las guerras no acaban hasta que no se entierra el último de los caídos”.


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