Fecha actual Mar Sep 17, 2019 1:28 pm

Todos los horarios son UTC + 1 hora




Nuevo tema Responder al tema  [ 10 mensajes ] 
Autor Mensaje
NotaPublicado: Sab Jun 09, 2012 7:38 am 
Desconectado
General der Infanterie
General der Infanterie
Avatar de Usuario

Registrado: Sab Dic 27, 2008 10:55 am
Mensajes: 4206
Ubicación: Paracuellos de Jarama, ESPAÑA
El 31 de julio de 1941, en el campamento de Grafenwohr, la División Azul juró fidelidad a Hitler en la lucha contra el comunismo, según esta fórmula ritual del III Reich, adaptada a las características especiales de la presencia de nuestra unidad en la Wehrmacht:

"¿Juráis ante Dios y por vuestro honor de españoles, absoluta obediencia al jefe del Ejército Alemán Adolf Hitler en la lucha contra el comunismo, y juráis combatir como valientes soldados, dispuestos a dar vuestra vida en cada instante por cumplir este juramento?".

Los periódicos de la época, y la historiografía posterior siempre han referido estos juramentos de fidelidad del III Reich a las tradiciones germánicas de la Antigüedad, y es cierto que esta tradición existió. Al menos, hay referencias a ella desde el siglo I de nuestra era.

Pero no es menos cierto que esa misma tradición la encontramos en fechas anteriores (s. III aC) en Hispania, y también en el Sur de las Galias y en la Italia romana. Fue sólo algo después, cuando se encuentra en lo que ahora es Alemania. Cada una de estas tradiciones presenta algunas diferencias parciales frente a las otras.

Aunque se emplearon, principalmente, relacionadas con la Milicia, también las hubo aplicadas a situaciones puramente civiles.

Todos los que las han estudiado coinciden en su pertenencia a la tradición indoeuropea (lo que podría explicar su diferente implantación en cada zona de la peninsula Ibérica, como veremos).

Vamos a estudiar algo sobre cada una de ellas, viendo semejanzas y diferencias.

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagen

A mí me parece, Señor, que no tengo otra cosa buena sino ser español (Catalina de Erauso, "la Monja Alférez", a un Cardenal)


Última edición por Amenofis el Sab Nov 03, 2012 4:23 pm, editado 7 veces en total

Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto:
NotaPublicado: Sab Jun 09, 2012 9:28 am 
Desconectado
General der Infanterie
General der Infanterie
Avatar de Usuario

Registrado: Sab Dic 27, 2008 10:55 am
Mensajes: 4206
Ubicación: Paracuellos de Jarama, ESPAÑA
La "devotio" ibérica

Así ha pasado a la historia este juramento de clientelismo, que se aplicó, principalmente, en la Hispania Citerior, y que tenemos cada vez menos referencias de su uso conforme nos adentramos en la Hispania Ulterior, en dirección al Noroeste.

Por tanto, las zonas en donde se utilizó con mayor profusión fueron las correspondientes a las culturas ibéricas y celtibéricas, y menos en las célticas (eso sí, dependiendo de sobre qué zona celta estemos hablando). No sé si su nombre (devotio ibérica, en vez de hispánica) se refiere a sus uso más en la zona ibérica, o a que, cuando los textos romanos empiezan a hablar de ella, aún conocían más a Hispania por su nombre de Iberia.

La "devotio", o consagración, consistía en un juramento individual ante un dios, por el cual una persona ("cliente", o "devotius") ligaba su destino y su vida a la de un rey, o jefe, o caudillo, a quien debía proteger en el combate con sus armas y su cuerpo, hasta llegar a entregar su vida por él. Pero como era una especie de contrato protocolizado, existía una contraprestación a cambio, y era que el cliente obtenía del jefe, protección y una mejora en su estatus social.

Vemos, pues, que su aplicación es típicamente militar (aunque debió haber algunos casos de aplicación puramente civil). En el caso de que el jefe cayera en combate, los "devotii" tenían la obligación de suicidarse, puesto que, al no haber aceptado la divinidad sus vidas a cambio de la del jefe, sus propias vidas eran ilícitas, y no tenían ninguna razón de ser.

Sabemos de la existencia de la "devotio" desde la presencia cartaginesa en España. Muchos soldados españoles, combatientes en los ejércitos cartagineses, habían hecho el juramento, en aquél tiempo, ante la diosa Tanit, que era la divinidad femenina más importante de los cartagineses.

(cont)

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagen

A mí me parece, Señor, que no tengo otra cosa buena sino ser español (Catalina de Erauso, "la Monja Alférez", a un Cardenal)


Última edición por Amenofis el Mar Ago 20, 2013 6:37 pm, editado 1 vez en total

Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto:
NotaPublicado: Sab Jun 09, 2012 9:30 am 
Desconectado
General der Infanterie
General der Infanterie
Avatar de Usuario

Registrado: Sab Dic 27, 2008 10:55 am
Mensajes: 4206
Ubicación: Paracuellos de Jarama, ESPAÑA
(continua la "devotio ibérica")

La "devotio" es una modalidad de todo un conjunto de pactos llamados "de hospitalidad", u "hospitium". Este era el nombre genérico del conjunto de pactos, por los que una persona o grupo de personas se integraba y ponía a disposición de otro. Pero en este conjunto, la mayor parte de los pactos de "hospitium" se hacían en términos de igual a igual, y no en los términos de dependencia total que son típicos de la "devotio". Todos estos pactos (y por tanto, también la "devotio") solían materializarse en una tésera o placa (de distinto valor, según la capacidad económica del "devotius"), en donde quedaba recogido el compromiso.

Como hemos dicho, su implantación fue mayor en el extremo sureste y sur de España, es decir, en las culturas ibéricas. La relación de estas culturas con el mundo bereber quizás permita relacionar esta práctica con ciertas costumbres que aún estaban presentes en el Rif en el siglo XX. Muchos rifeños, cuando libremente aceptaban a un jefe militar (por ejemplo, a un oficial español) actuaban con relación a él de una forma similar a la descrita, y estaban dispuestos a arriesgar su vida por la de su jefe. E incluso algo de esto -aunque con matices, actualizado, y sin ninguna ceremonia- se ha puesto de manifiesto también en soldados españoles, a lo largo del siglo XX.

Aunque veremos más adelante las características de la clientela romana, y de los pactos parecidos que practicaban los galos y algunas tribus germánicas, digamos que lo que diferenciaba de todos ellos a la "devotio" ibérica (y parcialmente, la romana), era su juramento a la divinidad (no existente en las otras), y la unión del destino (incluida la entrega de la vida) a la del jefe.

La "devotio", en España, se practicaba para un jefe, independientemente de que fuera del mismo pueblo o tribu, o no. Esta es la razón de que existiera hacia los diferentes caudillos cartagineses de la familia Barca (Amílcar, Aníbal, Magón, etc) y hacia diferentes generales romanos. Así, por ejemplo, los edetanos eran "devotii" de Escipión en la 2ª guerra púnica. También hubo casos, no habituales, de "devotio" hacia un grupo social, como el de Sagunto hacia Roma.

Hay teorías que indican que una de las causas (quizás no la única) de la resistencia hasta la muerte de ciudades como Sagunto (ante Aníbal), Numancia (ante Escipión), esté en la "devotio", que les impedía la rendición si el jefe no se lo ordenaba.

Y también en las guerras civiles de Roma, los pueblos españoles practicaron la "devotio". Como ejemplos de los dos bandos, pongamos el de Córdoba ante Quinto Cecilio Metelo, o el de Calagurris (Calahorra) hacia Sertorio. En este último caso, una de las causas de la resistencia hasta el final, debió ser el sentirse "culpables" de no haber podido defender a Sertorio (que ya había muerto cuando se inició el sitio de su ciudad), lo que les llevó a que el hambre extrema superara los casos ya conocidos de Sagunto y Numancia, hasta el punto de pasar a la historia con el nombre de "fames calagurritana" (hambre calagurritana), como narra Valerio Máximo:

"La macabra obstinación de los numantinos fue superada en un caso semejante por la execrable impiedad de los habitantes de Calagurris, los cuales, para ser por más tiempo fieles a las cenizas del difunto Sertorio, frustraron el asedio de Gneo Pompeyo. En vista de que no quedaba ya ningún animal en la ciudad, convirtieron en nefanda comida a sus mujeres e hijos y para que su juventud en armas pudiese alimentarse por más tiempo de sus propias vísceras, no dudaron en poner en sal los infelices restos de los cadáveres".

En realidad, casi todos los caudillos romanos en España tuvieron "devotii", como Mario, Pompeyo, César, Craso, Afranio y Petreyo. Y es muy probable que todos (o la mayoría) de los miembros que formaban las escoltas militares -típicas de los romanos- fuesen también "devotii".

En la comparación entre los "devotii" por el rito español, y los clientes (según el rito romano de la "clientela"), los primeros siempre gozaron de una situación de privilegio, puesto que ya hemos citado que el que se consagraba por la "devotio", recibía siempre una contraprestación por parte del destinatario de dicha "devotio", en forma material y de mejor estatus social.
(continúa)

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagen

A mí me parece, Señor, que no tengo otra cosa buena sino ser español (Catalina de Erauso, "la Monja Alférez", a un Cardenal)


Última edición por Amenofis el Mar Ago 20, 2013 6:39 pm, editado 3 veces en total

Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto:
NotaPublicado: Sab Jun 09, 2012 10:02 am 
Desconectado
General der Infanterie
General der Infanterie
Avatar de Usuario

Registrado: Sab Dic 27, 2008 10:55 am
Mensajes: 4206
Ubicación: Paracuellos de Jarama, ESPAÑA
(continuac de la "devotio" ibérica)

El ritual

Era muy parecido al de la clientela, aunque con contenido y vínculo más solido (ya hemos dicho que tanto su contenido, como su liturgia, se basaba en fórmulas mágico-religiosas, y que, en caso de muerte del jefe, el "devotius" se veía abocado al suicidio, o a morir matando, como única forma de expiar su "pecado" de no haber sabido, o podido, defender la vida del jefe).

El rito constaba de tres partes:

• Presentación del cliente al patrono (jefe o destinatario de la "devotio").
• Reconocimiento, por parte del "devotius", del patrono o jefe como tal.
• Aceptación de la "devotio" por parte del jefe o patrono.

No se conocen demasiados detalles de los contenidos de estos pasos. Puede que, dentro de la ceremonia, se realizara un sacrificio ritual. Esto es lo que parece deducirse del juramento de Ampudio. Pero no sabemos si este sacrificio sería de una persona querida del "devotius", y de su caballo. Es posible que así fuera, puesto que estas prácticas eran habituales para refrendar otros pactos de inferior dimensión.

La práctica de la "devotio" se mantuvo como habitual hasta la caída de la república romana. Con el inicio del Imperio, fue decayendo paulatinamente. No sabemos si seguía existiendo aún en tiempos del bajo Imperio. Es posible que sí pero, en este caso, estaría ya condicionada por la religión cristiana.

Podemos resumir todo lo expuesto anteriormente:

- Era un tipo especial de clientela, con vínculos mucho más fuertes, con un aspecto militar (orientada a la guerra).

- Tenía un componente religioso, según el cual, ciertas divinidades (generalmente infernales), se contentaban con la muerte del devotus a cambio de la vida del jefe. Y ello, basado en que la muerte era la única forma de expiar el delito de no haber protegido bien al jefe o patrono.

- Tenía un segundo componente social, de vínculo personal entre dos personas, que la relaciona íntimamente con la clientela militar.

- Se extendió por casi toda la península ibérica (siempre con menor intensidad conforme se avanza hacia el noroeste), y por la Aquitania (seguramente, por su cultura en la época, muy relacionada con las españolas).

- Tiene ciertas tiene similitudes con la "devotio" romana, con los "soldurii" galos, y con el "comitatus" germano.

- Se ha pensado que la "devotio" ibérica fuera una de las causas que dio origen al culto al emperador.
+++

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagen

A mí me parece, Señor, que no tengo otra cosa buena sino ser español (Catalina de Erauso, "la Monja Alférez", a un Cardenal)


Última edición por Amenofis el Sab Sep 08, 2012 8:26 am, editado 2 veces en total

Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto:
NotaPublicado: Sab Jun 09, 2012 10:04 am 
Desconectado
Oberst
Oberst

Registrado: Sab Mar 31, 2012 1:03 pm
Mensajes: 1297
Ubicación: Madrid
Magnifico Amenofis, magnifico.
Gracias por compartir tus conocimientos con todos nosotros.

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagen

"Aquí la más principal hazaña es obedecer, y el modo cómo ha de ser es ni pedir ni rehusar."----Pedro Calderón de la Barca, soldado de Infantería Española.


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto:
NotaPublicado: Sab Jun 09, 2012 11:06 am 
Desconectado
General der Infanterie
General der Infanterie
Avatar de Usuario

Registrado: Sab Dic 27, 2008 10:55 am
Mensajes: 4206
Ubicación: Paracuellos de Jarama, ESPAÑA
Gracias, por disfrutar de estos conocimientos, que son la verdadera memoria histórica....

Pero aún no he terminado.

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagen

A mí me parece, Señor, que no tengo otra cosa buena sino ser español (Catalina de Erauso, "la Monja Alférez", a un Cardenal)


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto:
NotaPublicado: Sab Jun 09, 2012 1:36 pm 
Desconectado
General der Infanterie
General der Infanterie
Avatar de Usuario

Registrado: Sab Dic 27, 2008 10:55 am
Mensajes: 4206
Ubicación: Paracuellos de Jarama, ESPAÑA
La "devotio" romana

Era un tipo específico de "votum", esto es, de algo prometido solemnemente a algún dios, y que había que cumplir para no defraudar al dios (o dioses) y recibir, por ello, un castigo.

La característica de este tipo de "devotio", o devoción, era la consagración a los dioses "manes" y a la Tierra, de la vida propia y la del enemigo, para aniquilarle.

Normalmente, la "devotio" empezaba con la manifestación del compromiso. Utilizando una fórmula religiosa, en la que se mencionaban a los dioses a los que se dirigía, como Jano, Bellona, los Lares, los Manes (a veces, también deidades mayores, como Júpiter, Marte, o Quirino).

Este tipo de "devotio" no era sólo específica de los romanos dentro de Italia, sino común a muchos pueblos de la Italia central por diferentes razones (guerra, calamidades, etc). Así, cuando sufrían alguna calamidad, se sometía a "devotio" a todos los seres vivos, de todas las especies, que nacieran en -por ejemplo-, la primavera siguiente a la catástrofe, para luego sacrificarlos a los dioses.

Hay varios ejemplos conocidos de "devotio":

- Los samnitas, que consagraron a Júpiter a toda su juventud en el 293 aC, a consecuencia de su guerra con Roma.

- Los tres Decios (de tres generaciones sucesivas), en el curso de las guerras de Roma contra el Samnio y el Latio, entre los años 340 aC (en el que aparece el primero de los "Decios", Publio Decio Mus) y 270 aC (en que aparece el último).

Por tanto, al igual que la "devotio ibérica", la "devotio" romana suponía consagrar la propia vida del individuo, que dejaba de pertenecerle. Pero hay algunas diferencias entre ellas:

- La "devotio" ibérica era personal, y era el propio itneresado quien se consagraba (ignoro si en algún caso eexcepcional se aceptó consagrar a un tercero), mientras en la romana, uno podía consagrar a otro u otros.
Así, si un cónsul, dictator o praetor, consagraba las legiones, podía consagrar, en su lugar, a otro (por ejemplo, a un legionario).

- La "devotio" romana era reversible: se podía revocar la consagración con otro acto religioso parecido, todos ellos (los de la consagración y los de la revocación) siempre presididos por sacerdotes.

La "devotio" romana, al igual que la ibérica, tuvo su auge en tiempos de la República, y casi desapareció al inicio del Imperio, aunque al poco tiempo renació con cierta fuerza, pero degenerada. Ejemplos de esta época son el de Lucius Paennius Taurus, que se consagró a octaviano Augusto el 27 aC. Y también Publius Afranius Potitus y Atinius Secundus, que se consagraron para salvar a Calígula de una grave enfermedad. Calígula curó, y les obligo a cumplir la "Devotio", que supuso, para el primero, suicidarse, y para el segundo, combatir contra gladiadores.

Aunque durante el Imperio, la "devotio" se mantuvo, fue evolucionando, en cambio, su sentido. Y así, en el Bajo Imperio, ya cristianizado, la "devotio" tuvo el sentido de lealtad hacia el jefe (exponente del patriotismo, en la época), y cumplimiento de las obligaciones ciudadanas, como el pago de impuestos.

Fue en esos últimos tiempos cuando la "devotio" tuvo una segunda acepción (que se ha mantenido, aunque se usa muy poco en la actualidad), que se refiere a la función pública, como compromiso y lealtad hacia la Administración y la ciudadanía para la que se trabaja (aunque sabemso que algunos partidos políticos, en algunos países, anteponen la lealtad a ellos sobre la lealtad a la Nación).
+++

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagen

A mí me parece, Señor, que no tengo otra cosa buena sino ser español (Catalina de Erauso, "la Monja Alférez", a un Cardenal)


Última edición por Amenofis el Sab Sep 08, 2012 8:30 am, editado 3 veces en total

Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto:
NotaPublicado: Sab Jun 09, 2012 2:23 pm 
Desconectado
General der Infanterie
General der Infanterie
Avatar de Usuario

Registrado: Sab Dic 27, 2008 10:55 am
Mensajes: 4206
Ubicación: Paracuellos de Jarama, ESPAÑA
Las "devotiones" gala y germánica

La "devotio" gala tiene una gran semejanza con la romana. Lo único, la diferencia de nombre ("soldurius").

Los compromisos de "devotio" que adquirían los "soldurii" quedan bien escritos por Julio César en su "De bello galico":

"....su profesión era participar en vida de todos los bienes de aquellos a cuya amistad se han consagrado, pero si a éstos les sucede alguna desgracia, deben sufrirla junto a ellos, o han de darse muerte. Y aún no se conoce de ninguno que, muerto aquel a cuya amistad se había consagrado, se haya negado a morir".

Los "soldurii" eran, pues, combatientes de élite que guardaban fidelidad a su jefe. Por tanto, vuelve a aparecer su carácter vinculante militar.

En cuanto al "comitatus" germánico, era similar a las "devotiones" y el "soldurius" que hemos visto, excepto en un aspecto, y es que carecía
absolutamente de vinculación religiosa.

Es decir, que el tal juramento, al quedar desposeído de su componente teológico, pasa a ser una promesa. Y no se hace, como es natural, ante sacerdotes.

El juramento del III Reich, por tanto, no era tal juramento, sino una promesa, puesto que se enraizaba en el "comitatus". O sea, que aunque en la fórmula que se utilizó para la División Azul aparecía la palabra juramento, era más bien una promesa.... Va a resultar que tenía razón el divisionario Juan Serrano-Mannara cuando, en la entrevista que le hice hace tres años, equivocadamente dijo que "no había habido juramento, sino promesa".... a pesar de la fórmula empleada.
+++

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagen

A mí me parece, Señor, que no tengo otra cosa buena sino ser español (Catalina de Erauso, "la Monja Alférez", a un Cardenal)


Última edición por Amenofis el Vie Jul 27, 2012 6:46 am, editado 2 veces en total

Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto:
NotaPublicado: Vie Jun 15, 2012 4:49 pm 
Desconectado
Hauptmann
Hauptmann
Avatar de Usuario

Registrado: Vie Mar 11, 2011 10:14 am
Mensajes: 578
Ubicación: Aranjuez - España
Mi estimado Amenofis, deseo felicitarte por tan amplia y pedagógica exposición, como todas las que expones en este foro, ésta particularmente me ha encantado.

Con respecto a la afirmación del Divisionario Juan Serrano al que entrevistaste "no había habido juramento, sino promesa".... a pesar de la fórmula empleada, mi padre siempre decía algo parecido, ya que para ellos no había sido un juramento como tal, pues decía que aunque juraron “fidelidad al Führer, en la lucha contra el comunismo”, no era un juramento como el que se hace por la Patria al jurar bandera.

Saludos.

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagen

"¡¡¡¡ Kameraden, kameraden !!!!"


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto:
NotaPublicado: Vie Jun 15, 2012 7:38 pm 
Desconectado
General der Infanterie
General der Infanterie
Avatar de Usuario

Registrado: Sab Dic 27, 2008 10:55 am
Mensajes: 4206
Ubicación: Paracuellos de Jarama, ESPAÑA
Efectivamente, Camarada.

Lo que dice Juan Serrano y lo que decía tu padre, aunque por diferentes razones, parecen apuntar a lo mismo:

Que los juramentos del III Reich no eran tales, puesto que no se hacían a Dios, al igual que los antiguos germanos no lo hacían a ninguno de sus dioses.

Y esto, al margen de que se utilizara la palabra "juramento", que seguramente se mantuvo por razones rituales, pero desprovista de su fondo religioso o teológico. Y esto me hace pensar que, quizás, para un alemán la palabra "juramento" tenga un significado diferente que para un español.

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagen

A mí me parece, Señor, que no tengo otra cosa buena sino ser español (Catalina de Erauso, "la Monja Alférez", a un Cardenal)


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
Nuevo tema Responder al tema  [ 10 mensajes ] 

Todos los horarios son UTC + 1 hora


¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 2 invitados


No puedes abrir nuevos temas en este Foro
No puedes responder a temas en este Foro
No puedes editar tus mensajes en este Foro
No puedes borrar tus mensajes en este Foro
No puedes enviar adjuntos en este Foro

Buscar:
Saltar a:  

Páginas Amigas

Hermandad Nacional División Azul    GALLAND BOOKS - Tu librería on-line de confianza   A.D.A.R.H - Agrupación Capitán Urbano  Hermandad de Combatientes de la División Azul de Barcelona  Wehrmachtbericht  Augusto Ferrer-Dalmau

Desarrollado por phpBB® Forum Software © phpBB Group
Traducción al español por Huan Manwë para phpBB España