Fecha actual Sab Jul 20, 2019 6:50 pm

Todos los horarios son UTC + 1 hora




Nuevo tema Responder al tema  [ 3 mensajes ] 
Autor Mensaje
NotaPublicado: Jue Nov 02, 2017 7:46 pm 
Desconectado
Generalleutnant
Generalleutnant
Avatar de Usuario

Registrado: Dom Ene 23, 2011 5:24 pm
Mensajes: 3071
Ubicación: Sevilla
Pervitín; la droga secreta de Hitler con la que los tanquistas nazis asolaron Europa.
En la conquista de Polonia, los nazis tuvieron que estar días sin dormir y lo lograron tomando pastillas de este derivado de la metanfetamina
Con este encabezamiento ABC publicaba de nuevo, no es la primera vez que hace referencia a la droga milagrosa.
No se como esos desgraciados pudieron conquistar media Europa con lo inútiles que era. Siempre según algunos documentales que he intentado ver últimamente, no he podido pasar de los 10 minutos, en los canales temáticos de Orange.
Últimamente los ingleses eran todos fuerzas especiales y los americanos descubrieron todo menos el respirar.
-Los mejores pilotos los americanos.
-Los mejores aviones los americanos.
-Mejor carro de combate, manda huevos, el Sherman M4. Por lo visto no tenia rival....
Etc, etc, etc....
Cuando saldrá un documental con rigor de una vez por todas.

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagen

“Las guerras no acaban hasta que no se entierra el último de los caídos”.


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
NotaPublicado: Vie Nov 02, 2018 1:39 am 
Desconectado
Generalleutnant
Generalleutnant
Avatar de Usuario

Registrado: Dom Ene 23, 2011 5:24 pm
Mensajes: 3071
Ubicación: Sevilla
PERVITIN


Creada en 1938 por la farmacéutica Temmler, Alemania, la Pervitina fue muy popular entre las tropas alemanas, especialmente durante la primera fase de la Segunda Guerra Mundial, cuando invadieron Polonia y Francia.

Actualmente la Pervitina se conoce por el nombre de cristal o speed y sus efectos fueron tremendamente útiles para los soldados: induce una subida de adrenalina y reduce el cansancio, el dolor, el hambre y el sueño.

Imagen

Debido a su éxito entre la población civil, la Pervitina atrajo la atención de un médico militar llamado Otto Ranke, director del Instituto para la Defensa de Fisiología General y de la Academia de Medicina Militar de Berlín. En 1939 Ranke probó la Pervitina en un centenar de estudiantes universitarios y, dados los resultados, la consideró la ayuda química ideal para combatir las duras condiciones de la guerra. De esta forma el médico propuso subministrar Pervitina a los soldados. Y así lo indica su informe:

En la mayoría de las personas la sustancia aumenta la confianza en sí mismo, la concentración y la voluntad de asumir riesgos, mientras que al mismo tiempo se reduce la sensibilidad al dolor, el hambre y la sed, así como la necesidad de dormir. […] La Pervitina puede ayudar a la Wehrmacht a ganar la guerra.

Imagen

Y ciertamente, aunque no ganaron la guerra, la Pervitina ayudó mucho. En el primer semestre de la guerra, cuando la estrategia Blitzrieg (guerra relámpago) requería velocidad, resistencia y decisión, los médicos militares suministraron metanfetamina a los soldados para ayudarlos a mantenerse despiertos y eufóricos. Las tropas alemanas conquistaron en muy poco tiempo gran parte de Europa y la Pervitina se convirtió en la sustancia dopante por excelencia del III Reich. Solamente durante el período comprendido entre abril y julio de 1940, se distribuyeron más de 35 millones de tabletas de Pervitina.

Imagen

Pero esta droga también fue testigo de una derrota. En el transcurso de la llamada Operación Barbarroja, en la que Alemania invadió la URSS, el éxito inicial de la Blitzkrieg que sorprendió a las tropas soviéticas se vio truncado con la llegada del invierno y el contraataque del Ejército Rojo. En medio de la refriega y ya en retirada, una compañía alemana quedó aislada del grueso del ejército a merced de las inclemencias del tiempo y acosados por unidades del Ejército Rojo. Ante aquella situación desesperada, un miembro de la compañía anotó en su diario…

Más y más soldados caían agotados en la nieve. […] Los oficiales decidieron darles Pervitin. Después de media hora, los hombres se levantaron diciendo que sentían mejor y comenzaron a marchar ordenadamente con el ánimo recuperado.

Un libro titulado Der Totale Rausch: Drogen im Dritten Reich (La borrachera total: Las drogas en el III Reich), de Norman Ohler, analiza el uso de las drogas durante el régimen nazi, especialmente por parte de Adolf Hitler. Y es que según el autor, Hitler (que por cierto recomendó la abstención de alcohol y tabaco) era un adicto al Eukodal, un opiáceo más potente que la morfina. El botiquín del Führer también incluía otras drogas, concretamente, cocaína y como no, metamfetamina.

El texto de Ohler generó un intenso debate intelectual en la prensa germana sobre si esa supuesta adicción hace menos responsable a Hitler de sus horribles crímenes. En este contexto, el propio autor de La borrachera total salió a la palestra para afirmar alto y claro que la dependencia del dictador nazi al Eukodal “no reduce su monstruosa culpa” y que “drogado o no Hitler sigue siendo un genocida“.

Pero ni el ejército alemán ni Hitler fueron los únicos consumidores de drogas. De hecho, muchos pilotos de la RAF (Fuerzas Aéreas Británicas) consumieron metedrina, un tipo de amfetamina, para mantenerse despiertos y en alerta en vuelos nocturnos o prolongados. Los medios británicos llegaron a publicar:

La metedrina ha ganado la batalla de Inglaterra.

Imagen

Imagen

Si las tropas alemanas fueron las primeras en usar estimulantes y las que lo hicieron con mayor intensidad, no fueron ni mucho menos las únicas. Los norteamericanos que se incorporaron al conflicto lo hicieron bajo los efectos de la benzedrina, de la cual se llegaron a dispensar medio millón de píldoras entre los estadounidenses por orden directa del propio Eisenhower.

Es notorio que los kamikazes japoneses actuaban bajo los efectos de metanfetaminas, y que su uso a gran escala entre la población al acabar el conflicto llegó incluso a poner en jaque al gobierno del país nipón. Pero fue entre los soldados del Reino Unido donde, al margen de Alemania, el abuso de estimulantes se hizo a mayor escala.

Imagen

Los estimulantes fueron utilizados por los británicos para decantar la guerra a su favor desde 1941, y paradójicamente, su uso fue aumentando entre éstos al tiempo que se reducía entre los alemanes. El uso de Metedrina se extendió entre los soldados del Reino Unido, especialmente entre las tropas que combatían en el norte de África y sobre todo entre los pilotos de la Royal Air Force.

La sustancia servía para mantener a éstos bajo un nivel de máxima atención por más tiempo en los vuelos nocturnos y prolongados. Llegó a ser su uso tan intenso (e incluso socialmente aceptado y promovido) que medios de la época no tuvieron dudas en atribuirle casi propiedades mágicas, llegando a afirmar al final del conflicto que “La metedrina ha ganado la batalla de Inglaterra”.

En una carta fechada el 9 de noviembre de 1939, a "sus queridos padres y parientes" de vuelta en su hogar de Colonia, un joven soldado destinado en la Polonia escribió: "Las condiciones aquí son duras, y espero que lo entenderéis si solo puedo escribiros cada dos a cuatro días. Hoy os escribo principalmente para pedir un poco de Pervitin ...; Os quiere, Hein,". El Pervitin, un estimulante comúnmente conocido hoy como speed era la wonder-drug del Ejército alemán.

El 20 de mayo de 1940, el soldado de 22 años escribió de nuevo a su familia: "¿Quizás podríais conseguirme algo más de Pervitin para que pueda tener un avituallamiento de reserva?" Y, en una carta enviada desde Bromberg el 19 de julio de 1940: "Si es posible, por favor remitirme un poco más de Pervitin." El hombre que escribió estas cartas se hizo más tarde un famoso escritor. Era Heinrich Böll, y en 1972 fue el primer alemán en ser galardonado con el Premio Nobel de Literatura tras la guerra.

Imagen

Heinrich Böll

Muchos de los soldados de la Wehrmacht iban repletos de Pervitin cuando entraban en combate, especialmente contra Polonia y Francia, en una Blitzkrieg respaldada por el speed. A las fuerzas armadas alemanas se les proveyó con millones de comprimidos de metanfetaminas durante la primera mitad de 1940.

Las drogas eran parte de un plan para ayudar a pilotos, marineros e infantería a un rendimiento sobrehumano. La cúpula militar dispensaba con mano ancha tales estimulantes, también además alcohol y opiáceos, mientras creyó que drogar e intoxicar a las tropas ayudaría a conseguir la victoria sobre los Aliados. Pero los nazis eran menos expeditivos en vigilar los efectos secundarios como la drogadicción y la degradación moral.

Imagen

Otto Ranke

Tras ser introducido al mercado en 1938, el Pervitin, una droga metanfetamínica recientemente desarrollada por la compañía farmacéutica Temmler (con sede en Berlín), rápidamente se hizo muy vendida entre la población civil alemana.

De acuerdo a un informe en el Klinische Wochenschrift "El Semanal Clínico", la supuesta "wonder-drug" llamó la atención de Otto Ranke, un doctor militar y director del Instituto para la Fisiología General y de Defensa en la Academia de Medicina Militar de Berlín.

Los efectos de las anfetaminas son similares a los de la adrenalina producida por el cuerpo, provocando un estado de alerta acentuado. En la mayoría de personas, esta sustancia, aumenta la autoconfianza, concentración y voluntad de afrontar riesgos, al mismo tiempo que reduce la sensibilidad al dolor, hambre y sed, así como reduce la necesidad de dormir.

En septiembre de 1939, Ranke probó la droga en 90 estudiantes universitarios, y concluyó que el Pervitin podía ayudar a la Wehrmacht a ganar la guerra. Al principio fue probado en los conductores militares que participaron en la invasión de Polonia. A partir de ahí, según el criminólogo Wolf Kemper, fue "distribuído sin escrúpulos a las tropas combatientes en el frente."

Treinta y cinco millones de comprimidos

Durante el corto período entre abril y julio de 1940, más de 35 millones de comprimidos de Pervitin e Isophane (una ligera modificación producida por la compañía farmacéutica Knoll) fueron entregadas al Ejército alemán y la Fuerza Aérea.

Algunos de los comprimidos, consistentes en tres miligramos de sustancia activa, fueron enviados a las divisiones médicas de la Wehrmacht bajo el nombre clave OBM, y distribuidos entonces directamente a las tropas. Una orden de emergencia podía ser cursada incluso por teléfono si se necesitaba un envío urgentemente.

Los envases iban etiquetados como "estimulante", y las instrucciones recomendaban una dosis de uno o dos comprimidos "solo por necesidad, para mantener la vigilia." Aun entonces, los doctores estaban preocupados por el hecho que la fase de regeneración tras tomar la droga se iba haciendo más larga, y que el efecto disminuía gradualmente entre los consumidores frecuentes.

En casos aislados, los consumidores experimentaban problemas de salud como excesiva transpiración y desórdenes circulatorios, e incluso hubo algunas muertes. Leonardo Conti, el Ministro de Salud del Reich alemán y partidario de la creencia de Adolf Hitler en el ascetismo, intentó restringir el uso de la píldora, con parcial éxito únicamente, al meno en lo concerniente a la Wehrmacht.

Aunque el Pervitin fue catalogada como sustancia restringida el 1 de julio de 1941, bajo la Ley del Opio, diez millones de comprimidos fueron entregados a las tropas el mismo año.

El Pervitin era extendidamente aceptado como una droga probada para su uso con soldados que iban a estar sometidos a duro stress. Un memorando para oficiales médicos de la Armada afirmaba lo siguiente: "Todo oficial médico debe ser consciente que el Pervitin es un estimulante altamente diferenciado y poderoso, una herramienta que le permite, en cualquier momento, ayudar activa y efectivamente a ciertos individuos en su área de de influencia a alcanzar un rendimiento por encima de lo normal."

Los efectos eran seductores. En enero de 1942, un grupo de 500 soldados alemanes destinados en el frente este y rodeados por el Ejército Rojo, estaban intentando escapar. La temperatura era de -30ºC. Un doctor militar asignado a la unidad escribió en su informe que alrededor de la medianoche, tras seis horas de huida a través de la nieve que cubría en algunos sitios hasta la cintura, "más y más soldados estaban tan cansados que simplemente empezaban a echarse sobre la nieve."

Los oficiales al mando del grupo decidieron suministrar Pervitin a sus tropas. "Tras hora y media," escribió el doctor, "los hombres espontáneamente comenzaron a informar que se sentían mejor. Comenzaron a marchar de forma ordenada otra vez, su moral mejoró, y se volvieron más atentos". Al informe le llevó seis meses llegar al Alto Mando médico del Ejército. Pero su respuesta se redujo a dictar nuevas directrices e instrucciones para el uso del Pervitin, incluyendo información sobre los riesgos que apenas difería de instrucciones anteriores.

Las "Directrices para detectar y combatir la fatiga" dictadas el 18 de junio de 1942 fueron las mismas que siempre habían sido: "Dos comprimidos a la vez eliminan la necesidad de dormir de tres a ocho horas, y dos dosis de dos comprimidos cada una son normalmente efectivas para 24 horas."

Hacia el final de la guerra, los nazis estaban incluso trabajando en un píldora milagrosa para sus tropas. En el puerto septentrional de Kiel, el 16 de marzo de 1944, el entonces vicealmirante Hellmuth Heye, que más tarde se convertiría en miembro del Parlamento con el partido conservador democristiano y jefe del comité de defensa del Parlamento alemán, pidió una droga "que pudiera mantener a los soldados listos para la batalla cuando se les pidiera continuar luchar más allá de un período considerado normal, mientras que a la vez potenciará su autoestima." Un poco después, el farmacólogo de Kiel Gerhard Orzechowski presentó una píldora a Heye con el nombre-clave D-IX. Contenía 5 miligramos de cocaína, 3 miligramos de Pervitin y 5 de Eukodal (un analgésico derivado de la morfina).

En la actualidad, un narcotraficante apresado con esta potente droga sería enviado a prisión. En la época, sin embargo, la droga se probó en tripulantes trabajando en los mas pequeños submarinos de la Armada, conocidos como la "Foca" y el "Castor".

El consumo de alcohol

El alcohol, la droga del pueblo, era también popular en la Wehrmacht. Refiriéndose al alcohol, Walter Kittel, un general en el cuerpo médico, escribió que "sólo un fanático rehusaría dar a un soldado algo que puede ayudarle a relajarse y disfrutar de la vida tras afrontar los horrores de la batalla, o le reprimiría por disfrutar una o dos copas amistosas con sus camaradas."

Los oficiales distribuirían alcohol a sus tropas como recompensa, y regularmente se vendía schnapps en las comisarías militares, un proceder que también tenía el feliz efecto colateral de devolver la paga de los soldados al ejército.

"El mando militar hizo la vista gorda al consumo de alcohol, mientras no condujera a borracheras públicas entre las tropas," dice el historiador de Friburgo, Peter Steinkamp, un experto en el abuso de drogas de la Wehrmacht.

Pero en julio de 1940, tras ser derrotada Francia, Hitler dictó la siguiente orden: "Espero que los miembros de la Wehrmacht que se permitan participar en actos criminales como resultado del abuso del alcohol sean severamente castigados." Los delincuentes graves podían incluso esperar "una muerte humillante."

Pero las tentaciones del licor fueron aparentemente más poderosas que las amenazas del Führer. Solo un año más tarde, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas alemanas, General Walther von Brauchitsch, concluyó que sus tropas estaban cometiendo "las más serias infracciones" de moralidad y disciplina, y que el culpable era "el abuso del alcohol." Entre los efectos adversos de este, citó peleas, accidentes, maltrato de subordinados, violencia contra oficiales superiores y "crímenes implicando actos sexuales antinaturales".

El general creía que el alcohol estaba socavando la "disciplina en el seno del Ejército." Según una estadística interna recopilada por el jefe de los cuerpos médicos, 705 muertes militares entre septiembre de 1939 y abril de 1944 podían ser conectadas directamente con el alcohol. La cifra extraoficial era probablemente mucho más alta, porque los accidentes de tráfico, accidentes con armas y suicidios eran a menudo causados por el alcohol.

A los oficiales sanitarios se les ordenó admitir alcohólicos y drogadictos en las instalaciones de tratamiento. De acuerdo a una orden cursada por el servicio médico, esta solución tenía "la ventaja de poder ser extendida indefinidamente." Una vez encarcelados en estas instalaciones, los adictos eran evaluados bajo las provisiones de la "Ley para la Prevención de Descendencia con Enfermedades Hereditarias," y podían ser sujetos a esterilización y eutanasia forzosas.

Ejecutando a un contrabandista

El número de casos en los cuales soldados quedaron ciegos o incluso murieron tras consumir alcohol metílico empezó a incrementarse.

Desde 1939 en adelante, el Instituto de Medicina Forenses de la Universidad de Berlín calificaba el alcohol metílico como el factor fundamental en las muertes derivadas de la ingesta inadvertida de venenos.

La ejecución de un oficial de 36 años en Noruega el otoño de 1942 tenía como propósito dar ejemplo. El oficial, que era un conductor, había vendido cinco litros de alcohol metílico, los cuales aseguraba que eran 98% alcohol y podían ser usados para producir licor, para una una unidad de defensa antitanque de un regimiento de infantería. Varios soldados cayeron enfermos, y dos murieron.

El hombre, calificado como "enemigo del pueblo," fue ejecutado por un pelotón de ejecución. Según el orden del día dado el 2 de octubre de 1942, "el castigo será anunciado a las tropas y unidades auxiliares, y será usado de herramienta para la infracción repetida e insistente."

Pero los soldados aparentemente sintieron que cualquier cosa que pudiera ayudarles a escapar de los horrores de la guerra era justificable. A pesar del conocimiento generalizado de los riesgos, la adicción a la morfina se propagó entre los heridos y personal sanitario durante el curso de la guerra.

Para 1945, cuatro veces más doctores militares eran adictos a ella que al principio de la guerra. Franz Wertheim, un oficial médico que fue enviado a un pequeño pueblo cerca del Muro Atlántico el 10 de mayo de 1940 escribió el siguiente relato: "Para ayudar a matar el tiempo, los doctores experimentamos sobre nosotros. Empezaríamos el dia bebiendo un vaso de coñac y dos inyecciones de morfina.

Encontramos útil la cocaína a mediodía, y al anochecer tomaríamos Hyoskin ocasionalmente," un alcaloide derivado de algunas variedades de la planta atropa belladona que es usado como medicamento. Wertheim añade: "Como resultado, no estábamos siempre completamente al mando de nuestros sentidos."

Imagen

Está claro que sin el uso del Pervitin, la historia de la Segunda Guerra Mundial pudo haber sido diferente. El escritor alemán Norman Ohler, que es una autoridad sobre el uso de este tipo de drogas, afirma que la invasión de Francia se logró mediante las drogas.

Ohler dice que a Hitler le encantó el plan de invadir Francia a través de la región de las Ardenas, lo que hoy día se conoce como la Batalla de las Ardenas. Sus generales le dijeron que no era posible ya que los soldados tenían que descansar. En ese momento se liberalizó el uso de los estimulantes.

Los soldados fueron capaces de quedarse despiertos tres días y tres noches, y entraron en la batalla.

Doctores alemanes experimentaron sobre ellos mismos

Para prevenir un "brote de adicción a la morfina, como ocurrió tras la última guerra," el profesor Otto Wuth, sargento mayor y psiquiatra asesor de alto mando sanitario, escribió una "Propuesta para Combatir la Adicción a la Morfina" en febrero de 1941. Bajo la propuesta de Wuth, todos los heridos que se volvieran adictos como consecuencia del tratamiento serían registrados y notificados al "Consejo Médico del Distrito," donde serían proveídos de morfina legalmente o examinados y mandados a un centro de rehabilitación de drogas. "De esta forma," concluyó Wuth, "los adictos a la morfina serían registrados y vigilados, y se evitan acciones defectuosas del grupo entero."

La dirigencia alemana era más permisiva con aquellos que se hacían drogadictos como consecuencia de la guerra que con los alcohólicos, probablemente porque la Wehrmacht era consciente de que podía ser denunciada por daños, ya que era de hecho responsable por suministrarlas en primer lugar.

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Anfetamina, la droga más popular entre ambos bandos
También llamada Panzerschokolade," "tank chocolate” o “pilot salt’s”

Metanfetamina con adrenalina, estimulante que causaba euforia, coraje e inhibía el sueño, al fundamental para el BLITZKRIEG, donde el avance era masivo y pasaban días sin dormir. Algo directamente relacionado con los pilotos de la Luftwaffe que llegaban a cumplir hasta siete misiones diarias.

Como dato de producción en Alemania entre abril y julio de 1940 se fabricaron 35.000.000 de dosis de 3 miligramos solamente para la Luftwaffe.


Fuentes:
https://acarhalbacete.blogspot.com/2018 ... vitin.html
https://www.taringa.net/posts/info/1960 ... -nazi.html
https://sites.google.com/site/yaakovbcn
http://www.amphetamines.com/nazi.html
http://www.zweiterweltkrieg.org
http://en.wikipedia.org
http://forum.paradoxplaza.com
http://www.fuckfrance.com
https://www.taringa.net/posts/info/1981 ... uinas.html
http://www.lasegundaguerra.com/viewtopic.php?t=651

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagen

“Las guerras no acaban hasta que no se entierra el último de los caídos”.


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
NotaPublicado: Mié Ene 09, 2019 12:45 am 
Desconectado
Generalleutnant
Generalleutnant
Avatar de Usuario

Registrado: Dom Ene 23, 2011 5:24 pm
Mensajes: 3071
Ubicación: Sevilla
Video muy recomendable sobre las drogas en los aliados.


https://www.youtube.com/watch?v=q0Hf2nuUiio

_________________
ImagenImagenImagenImagenImagenImagen

“Las guerras no acaban hasta que no se entierra el último de los caídos”.


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
Nuevo tema Responder al tema  [ 3 mensajes ] 

Todos los horarios son UTC + 1 hora


¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado


No puedes abrir nuevos temas en este Foro
No puedes responder a temas en este Foro
No puedes editar tus mensajes en este Foro
No puedes borrar tus mensajes en este Foro
No puedes enviar adjuntos en este Foro

Buscar:
Saltar a:  

Páginas Amigas

Hermandad Nacional División Azul    GALLAND BOOKS - Tu librería on-line de confianza   A.D.A.R.H - Agrupación Capitán Urbano  Hermandad de Combatientes de la División Azul de Barcelona  Wehrmachtbericht  Augusto Ferrer-Dalmau

Desarrollado por phpBB® Forum Software © phpBB Group
Traducción al español por Huan Manwë para phpBB España